Aumento de las tarifas marítimas: Un breve análisis


Después de un largo periodo de crisis, la economía comienza a recuperarse. La tasa de desempleo se reduce paulatinamente y la prosperidad económica, aunque aún un poco débil, empieza a acercarse al nivel que tenia antes a la pandemia. Sin embargo, las medidas aplicadas por la mayoría de los países del mundo para contener la propagación del coronavirus a inicios de 2020 provocaron una serie de retos en diferentes rubros económicos que pueden afectar a los consumidores en estas fiestas decembrinas.

Primeramente, desde que se implantaron medias restrictivas en los puertos para frenar el avance de la nueva enfermedad, el costo de los fletes marítimos ha aumentado radicalmente como resultado de la escasez de contenedores para transportar mercancías desde Asia al resto del mundo. Esta situación ha causado un desabastecimiento global de insumos para las industrias y productos para los consumidores. A su vez, estas medidas contribuyeron directamente a reducir el volumen del comercio mundial de mercancías hasta un 14% en volumen y un 21% en valor en el segundo trimestre del 2020 según la Organización Mundial del Comercio.


A principios de 2020, traer al Pacífico mexicano un contenedor cargado de mercancía desde Asia costaba aproximadamente 1,550 dólares. Hoy en día, el coste por la misma operación ha ascendido a más de 10,000 dólares en promedio.


De acuerdo con el Índice Mundial de Contenedores de Drewry, desde el inicio de la pandemia, existieron casos donde las tarifas de flete marítimo transcontinentales aumentaron hasta 600%, como es la ruta Shanghái-Génova que experimentó esos altísimos costos durante el mes de agosto de 2021.

Desafortunadamente, los pronósticos muestran que el desajuste en la oferta y demanda del transporte marítimo continuará y con ella el alza de precios, acrecentando así la inflación y las interrupciones en la cadena de suministros.


Si bien, la raíz del origen de esta problemática es el confinamiento que el mundo vivió a principios de la pandemia, no es el único factor que explica la coyuntura en la que nos encontramos. De hecho, la abrupta recuperación económica que comenzó a iniciarse a finales de 2020 y principios de 2021 causó un desajuste en la cadena logística al incrementar drásticamente la demanda por productos sin tener los medios suficientes para transportarlos. A esto, se le debe de sumar el cambio de las tendencias, rutas y orígenes comerciales que produjo el aumento del ECommerce. Los consumidores en el comercio electrónico quieren sus productos lo más rápido posible, y están dispuestos a pagar costes extras con tal de satisfacer su deseo.


Por otra parte, somos altamente dependientes y al mismo tiempo vulnerables del transporte marítimo, puesto que existen pocas opciones que lo puedan sustituir. Prácticamente, sólo hay modos alternativos de transporte para productos de alto; por ejemplo, el enviar artículos electrónicos por aire o por FFCC; no obstante, las tarifas de este medio también se han incrementado y la capacidad es bastante limitada.



De acuerdo con la Organización de Naciones Unidas, 80% del comercio mundial se transporta a través de vías marítimas. En los primeros 5 meses del 2021, el 26.4% del valor total de exportaciones e importaciones mexicanas se movilizó por este medio según el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI). El papel y tamaño que tiene esta forma de transporte nos hace muy vulnerables a la fluctuación de precios. Desafortunadamente, los consumidores empezarán pronto a sentir este impacto vía precios más altos o por cambios en la disponibilidad del producto.

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