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Ampliación del Puerto de Altamira con potencial para mejorar el tránsito de camiones de carga


La empresa Infraestructura Portuaria Mexicana (IPM) ha anunciado recientemente que invertirá 900 millones de pesos para la expansión de sus terminales en el puerto de Altamira. Este sorpresivo anuncio ha encendido las expectativas de la comunidad de transportistas. Sin embargo, esta expansión trae consigo una serie de desafíos que requieren atención inmediata para optimizar el ingreso de camiones de carga y la fluidez en las operaciones portuarias.


Arturo Puente Vázquez, consejero nacional de Conatram, ha señalado con énfasis la necesidad apremiante de agilizar el ingreso a las instalaciones portuarias y la eficiencia en la carga. La tardanza actual no solo genera congestión vial, sino que también incrementa el riesgo de accidentes. Vázquez resalta: "La problemática real es que al haber más trabajo y no poder desalojarlo, habrá más cuellos de botella".


Las demandas de los transportistas se centran en una atención más ágil por parte de la Administración del Sistema Portuario Nacional (ASIPONA). Se han reportado filas innecesarias, falta de coordinación con las terminales, e inconsistencias en los protocolos de seguridad, lo que provoca retrasos considerables en el ingreso al recinto portuario.

La situación se vuelve más crítica con la frecuente falla de los equipos de inspección, sumado al uso irregular de criterios por parte de algunos elementos de ASIPONA. Esta falta de uniformidad en los procedimientos de ingreso complica aún más la situación logística.


A pesar de la inauguración de la ampliación del muelle por parte de IPM, los transportistas mantienen su preocupación ante la falta de mejoras tangibles en los tiempos de espera y las condiciones operativas en dicha terminal. Las largas filas persisten y los accidentes continúan, afectando directamente la eficacia de las empresas que dependen del transporte de carga.


Ante esta situación, es imperativo que las autoridades portuarias se comprometan a abordar de manera urgente estas problemáticas. La expansión de las terminales debe ir de la mano con la implementación de medidas que agilicen los procesos de ingreso, asegurando una coordinación efectiva entre las diferentes entidades involucradas en la operación portuaria.


La comunidad de transportistas espera con optimismo que la inversión anunciada por IPM se traduzca en mejoras concretas y medidas que permitan una operación logística eficiente y segura. El desarrollo de infraestructura debe ir acompañado de una estrategia integral que atienda las demandas actuales para garantizar un flujo fluido y seguro de la carga, beneficiando a toda la cadena logística y promoviendo un crecimiento sostenible en el puerto de Altamira.

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